miércoles, octubre 19, 2011

Tiempo de Versos



Quiero compartirles algunos poemas que me permitieron ganar un segundo lugar en el VI Concurso de Poesía, en el marco del X Festival Internacional de Poesía de Cali.



LLEGADA 
Vengo navegando,
por la orilla azul del mundo
por el horizonte,
bañado con la luz de mil relámpagos.

Vengo con mi barca,
cargada de olivos, de azahares,
de sueños que me regaló el invierno,
de todas las maderas que crecen en la tierra,
de todos los perfumes de sus selvas.

Vengo con mis velas,
henchidas por el viento de los mares,
templadas a la luz de las estrellas.

Vengo a encontrarme con mis versos,
a descubrir de que estoy hecho,
que materia es la que corre dentro de mis venas.

Vengo a decirles,
que habrá lluvia cuando termine el verano,
que habrá flores cuando pueda volver la primavera.

Vengo a regalarles,
el color del arco iris,
la luz de mil luceros,
la música del viento,
la canción del agua,
este canto que sabe a madrugada,
y estos versos tan sencillos como hierba.

ESENCIA 
Quiebra la noche solitaria,
junto al mar ambarino su vaso de estrellas,
vuelan destellos moribundos,
rumor de olas furiosas sobre el acantilado,
espuma blanca que sacia la sed de la arena.

A lo lejos,
un Cormorán explota sabiamente la luz que agoniza,
estrella sus alas cansadas contra el mar de sus sueños,
buscando bajo el agua doradas esperanzas.

Flota sobre el viento un Albatros distraído,
danza dulcemente abrazando la brisa,
se sumerge en sus caricias inmóvil y sereno,
mientras la luna naciente se deshace en murmullos
y adormece las aguas en mil besos de plata.

 MI CORAZÓN 
Arde mi corazón como una antorcha,
erguida sobre heladas tempestades,
conquistando con su fuego incansable,
las más desoladas estepas.

Grita mi corazón,
espada aguda traspasando la piedra,
doblegando el acero,
quebrantando uno  a uno,
los barrotes milenarios de su celda.

Canta mi corazón,
Ruiseñor ebrio de madrugadas,
Gaviota danzarina que se bebe el cielo dibujando el mar,
con la sombra imbatible de sus alas.

CUANDO ESTÉS CONMIGO 
Déjame entrar en tus ojos,
déjame buscar,
un sueño que perdí sembrando estrellas.

Déjame abrazar la tarde,
en tu regazo,
en tu vibrante corazón alado.

Deja que me refugie,
en tus manos,
en el profundo mar de tu mirada.

Deja que cada noche,
en cada sueño tuyo,
en tus parpados cerrados me quede dormido.


CONATO DE SONETO 
Quise escribir un soneto para ti
al estilo Francisco de Quevedo,
y tuve que rendirme pues no puedo;
¡Tanta rima no se hizo para mí!

En cuartetos y tercetos me perdí,
y de arruinar mis versos tuve miedo,
entonces preferí estarme muy quedo,
expresarme de otra forma para ti.

Endecasílabos según la norma
poética del más alto calibre,
debían ser mis versos en su forma.

De rimas consonantes ¡Dios me libre!
lo siento pero esa no es mi horma,
prefiero declararme en verso libre.










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