Quiero compartirles algunos poemas que me permitieron ganar un segundo lugar en el VI Concurso de Poesía, en el marco del X Festival Internacional de Poesía de Cali.
LLEGADA
Vengo
navegando,
por
la orilla azul del mundo
por
el horizonte,
bañado
con la luz de mil relámpagos.
Vengo
con mi barca,
cargada
de olivos, de azahares,
de
sueños que me regaló el invierno,
de
todas las maderas que crecen en la tierra,
de
todos los perfumes de sus selvas.
Vengo
con mis velas,
henchidas
por el viento de los mares,
templadas
a la luz de las estrellas.
Vengo
a encontrarme con mis versos,
a
descubrir de que estoy hecho,
que
materia es la que corre dentro de mis venas.
Vengo
a decirles,
que
habrá lluvia cuando termine el verano,
que
habrá flores cuando pueda volver la primavera.
Vengo
a regalarles,
el
color del arco iris,
la
luz de mil luceros,
la
música del viento,
la
canción del agua,
este
canto que sabe a madrugada,
y
estos versos tan sencillos como hierba.
ESENCIA
Quiebra la noche solitaria,
junto al mar ambarino su vaso de estrellas,
vuelan destellos moribundos,
rumor de olas furiosas sobre el acantilado,
espuma blanca que sacia la sed de la arena.
A lo lejos,
un Cormorán explota sabiamente la luz que agoniza,
estrella sus alas cansadas contra el mar de sus
sueños,
buscando bajo el agua doradas esperanzas.
Flota sobre el viento un Albatros distraído,
danza dulcemente abrazando la brisa,
se sumerge en sus caricias inmóvil y sereno,
mientras la luna naciente se deshace en murmullos
y adormece las aguas en mil besos de plata.
Arde mi corazón como una antorcha,
erguida sobre heladas tempestades,
conquistando con su fuego incansable,
las más desoladas estepas.
Grita mi corazón,
espada aguda traspasando la piedra,
doblegando el acero,
quebrantando uno
a uno,
los barrotes milenarios de su celda.
Canta mi corazón,
Ruiseñor ebrio de madrugadas,
Gaviota danzarina que se bebe el cielo dibujando el
mar,
con la sombra imbatible de sus alas.
CUANDO
ESTÉS CONMIGO
Déjame entrar en tus ojos,
déjame buscar,
un sueño que perdí sembrando estrellas.
Déjame abrazar la tarde,
en tu regazo,
en tu vibrante corazón alado.
Deja que me refugie,
en tus manos,
en el profundo mar de tu mirada.
Deja que cada noche,
en cada sueño tuyo,
en tus parpados cerrados me quede dormido.
CONATO
DE SONETO
Quise escribir un soneto para ti
al estilo Francisco de Quevedo,
y tuve que rendirme pues no puedo;
¡Tanta rima no se hizo para mí!
En cuartetos y tercetos me perdí,
y de arruinar mis versos tuve miedo,
entonces preferí estarme muy quedo,
expresarme de otra forma para ti.
Endecasílabos según la norma
poética del más alto calibre,
debían ser mis versos en su forma.
De rimas consonantes ¡Dios me libre!
lo siento pero esa no es mi horma,
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